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Ciberescrituras

Cut and paste de aqui y de allá de aquello que me llama la atención

Categoría: Bibliotecas

En defensa de los bibliotecarios de Oviedo

Por una comunicación de Guillermo Carvajal me entero de la cruzada que se está llevando a cabo para salvar la existencia del grupo de bibliotecarios del Ayuntamiento de la ciudad de Oviedo, del cual Guillermo forma parte desde hace 9 años.

Dejo que él mismo lo explique:

Quienes me conocen ya saben el conflicto laboral en el que me veo inmerso desde hace unos meses. Desde hace ya nueve años trabajo como bibliotecario en el Ayuntamiento de Oviedo. Soy uno de los 12 bibliotecarios que tiene el consistorio, algunos de ellos con más de 15 años de servicio ininterrumpido. Sin embargo el día 30 abril el ayuntamiento, gobernado por el Partido Popular, prescindirá de todos nosotros. ¿Los motivos? Nadie los sabe, pero todos los sospechan. En realidad no somos los únicos, otros servicios municipales han despedido también a sus trabajadores en estos meses. En la mente de todos está la multa millonaria que el ayuntamiento tiene que pagar por no haber hecho las cosas bien en una expropiación que llevó a cabo hace años. Hay que sacar dinero de donde sea, aunque eso afecte al correcto funcionamiento de los demás servicios. Supongo que el perfil progresista que tenemos la gran mayoría de los bibliotecarios no habrá influido en la decisión, pero vaya usted a saber…

Con Guillermo he conversado mucho sobre el tema de las bibliotecas, la cultura documental y de la necesidad de fortalecer los servicios y los espacios bibliotecarios (con la incorporación y fortalecimiento, por supuesto, de herramientas tecnológicas y filosóficas de la Web 2.0). Con esta dramática decisión nada de lo que hemos promulgado podrá ser posible. Dolorosamente en una decisión como esa ni la biblioteca, ni los bibliotecarios y mucho menos los usuarios (lectores, investigadores, aprendices) parecen existir. ¡Hagámoslos visibles!

Ya me afilié a la Campaña en defensa de los bibliotecarios de Oviedo y firmé la carta que será dirigida al Ayuntamiento para impedir el despido. Hazlo tú también o, como diríamos acá en el Caribe, "hagamos una bulla con esto".

La carta:

A.A.: “Ayuntamiento de Oviedo”

A D. Gabino de Lorenzo, Alcalde Presidente del Excemo. Ayuntamiento de Oviedo

El pasado 11 de marzo la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Oviedo acuerda “Ratificar la modificación del contrato de servicio de organización y gestión de la bibliotecas municipales, no procediendo a su prórroga, dándolo por finalizado al vencimiento de la prórroga en vigor”. Con esta decisión, el equipo de gobierno no solo deja sin empleo a los 13 bibliotecarios que, desde hace muchos años –en la mayoría de los casos más de 10- gestionan las bibliotecas, sino que hace peligrar seriamente el futuro de la Red Municipal de Bibliotecas de Oviedo.

El Ayuntamiento justifica esta decisión alegando que “los bibliotecarios desplegados en la actualidad en cada una de las bibliotecas se encuentran bastante descargados de las funciones propias e inherentes a un bibliotecario en otras circunstancias”. En realidad,
esta decisión solo puede deberse a un triste e inexplicable desconocimiento de las funciones que tienen y que realmente desarrollan los bibliotecarios municipales.

La pretendida reestructuración de la Red de bibliotecas que supuestamente busca “optimizar los recursos humanos (personal bibliotecario) garantizando la calidad del servicio y el número de prestaciones”, propone que un solo bibliotecario se ocupe de
dos bibliotecas. Esta propuesta no cuenta con el aval de ningún estudio riguroso sobre la Red ni sobre la población a la que sirve ni se ha encargado a ningún profesional del ámbito de las bibliotecas. Muy al contrario, este recorte de personal no puede en modo
alguno garantizar el número de prestaciones de la creciente actividad cultural que se desarrolla en las bibliotecas.

Por todo ello, los abajo firmantes queremos manifestar nuestra protesta y rechazo ante la próxima reestructuración de la Red de Bibliotecas Municipales que acaba de aprobar el Ayuntamiento que usted preside y, con el deseo de que no se reduzcan en ningún
momento ni los recursos humanos ni los económicos destinados a las mismas, solicitamos que se reconsidere y se rechace dicha reforma.

La firma

¿Quién resguarda nuestra memoria documental?

Hoy leo un artículo de Guillermo Sheridan en su blog de Letras Libres a raíz de la donación que hiciera Carlos Fuentes de su "acervo personal" a la Universidad Nacional Autónoma de México.

En esta entrada, además de desmitificar la importancia del acto en el cual Fuentes donó a la Unam ejemplares de sus libros en ediciones originales, enfatizó que el verdadero legado lo hizo Fuentes en 1995 a la Princeton University. Tamaña sorpresa. Vale la pena la lactura completa del artículo, pero no puedo dejar de hacer la cita de la cita de lo que dice la biblioteca de la Universidad de Princeton que tiene:

los Carlos Fuentes Papers reúnen los archivos personales y de trabajo de Carlos Fuentes (1928-), escritor, editor y diplomático mexicano: cuadernos de notas, manuscritos de novelas y novelas breves, cuentos cortos, obras teatrales, guiones cinematográficos, escritos, discursos, entrevistas, traducciones, correspondencia, juvenilia, dibujos, documentos, fotografías, casettes de audio y video, papeles de otras personas, cuadernos de recortes y material impreso

A lo cual agrega:

Me queda muy claro que Carlos Fuentes le puede vender su archivo a quien se le pegue la gana; no así que la UNAM haga la celebración que correspondía a Princeton (donde quizás la ceremonia consistió en un intercambio de cheques). Tampoco me queda claro que un autor tan ufano de su mexicanidad y tan crítico de la globalización haya decidido globalizar su archivo entregándolo a una universidad extranjera; ni que su alma mater, a la que dona las migajas, lo celebre declarándolo poseedor “de los más altos ideales de cuanto significa ser universitario y las mejores características de lo que implica ser intelectual”.

Todo esto se me une con la historia de los documentos conservados por la albacea de la poeta Gabriela Mistral. Doris Dana guardó celosamente en su casa de Long Island cajas y cajas con escritos de la poeta chilena y fué recién ahora, más de 50 años después de su muerte, que han podido ser rescatados del posible olvido.

Pero la anécdota viene a colación porque Dana había dejado instruccionea para que su sobrina, Diana Atkinson, entregara las cajas a la Biblioteca Central en Washington ya que en Chile "no estaban en capacidad de resguardarlo adecuadamente". Finalmente, después de minucioss estudios y evaluaciones hechas por expertos chilenos y visitas de la propia Atkinson a Chile para conocer in situ las condiciones, decidió dar al país natal de la autora ganadora del Premio Nobel, el derecho de recibir y conservar más de la mitad de la obra hasta ahora desconocida de Gabriela Mistral.

Estamos obviamente ante un tema largo y delicado que es el de los centros de poder y la cultura. No ya el de los museos, que también es importante, sino el de las bibliotecas e instituciones educativas como centros de poder y tristemente la experiencia nos dice que para estudiar la literatura latinoamericana muchas veces es mejor acudir a bibliotecas en los Estados Unidos que a las bibliotecas locales de los países cuya literatura se quiere estudiar.

Por supuesto, la reflexión va para las bibliotecas y universidades pero también toca el punto de la valoración que hacemos de lo que se produce en nuestros países latinoamericanos para los cuales el eurocentrismo pesa aún mucho. Pesa la tradición en Europa decía el autor de Nocilla Dream hace unos días en Mérida durante la Bienal Mariano Picón Salas y a veces yo pienso que lo que hay es que empezar a valorar nuestra propia tradición. Que América Latina sepa reconocerse en los autores que la fundaron simbólica y culturalmente hablando. Pero ello pasa por el tema de la conservación de la producción documental. ¿Estaremos a la altura? Si no lo estamos, debemos estarlo. Lo triste es que en muchos sitios aún no se reconoce como una necesidad.


Contrato Coloriuris

Bibliotearios 2.0: un manifiesto

Averiguando sobre el tema de los bibliotecarios y la Web 2.0, Guillermo Carvajal me ponía sobre la pista de la existencia de un Decálogo de los Bibliotecarios 2.0, escrito originalmente por Laura Cohen y el cual se hicieron eco mucho blogueros, entre ellos Deakialli , de quien tomo la traducción. Escudriñando un poco más, me lo encuentro también en video, aunque en portugués pero comprensible, así que lo reproduzco de las dos maneras. Una vuelta indudable al protagonismo del usuario:

El video:

El texto:

  1. Reconoceré que el universo de la cultura informacional está
    cambiando muy rapidamente y que las bibliotecas tienen que responder
    positivamente a esos cambios para reforzar los servicios que los
    usuarios necesitan y quieren.
  2. Me educaré sobre la cultura informacional de mis usuarios y buscaré
    formas de incorporar lo que aprendo a los servicios de la biblioteca.
  3. No seré paternalista en relación a mi biblioteca, sino que
    observaré claramente su situación y haré una evaluación honesta lo que
    puede ser mejorado.
  4. Seré un participante activo para mejorar mi biblioteca.
  5. Reconoceré que las bibliotecas evolucionan muy lentamente y
    trabajaré con mis colegas para fomentar nuestra sensibilidad a que ésto
    cambie.
  6. Seré valiente para enfrentarme a la propuesta de nuevos servicios y
    nuevos modos de mejorarlos, aunque algunos de mis colegas sean reacios.
  7. Mostraré ilusión por los cambios positivos y transmitiré ésto a mis colegas y usuarios.
  8. Dejaré de lado las prácticas de antaño si hay un modo mejor de hacerlas ahora incluso si éstas me parecen muy importantes.
  9. Tendré una actitud práctica y experimental con respecto a los cambios, estando dispuesto a cometer errores.
  10. No esperaré hasta que algo sea perfecto para lanzarlo al público,
    sino que lo mejoraré continuamente basandome en el feedback del usuario.

Inaugurada la Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico

Me he quejado varias veces de la lentitud que tienen la Biblioteca DIgital Europea frente a otras iniciativas de digitalización documental la más veloz de las cuales es, sin lugar a dudas, la de Google.

Desde el anuncio de Europeana en marzo de este año, el segundo intento más o menos serio de consolidar una alternativa europea a las iniciativas norteamericanas de una biblioteca digital "universal", no habíamos escuchado decir nada al respecto.

Ayer se dió un nuevo paso por parte de España al inaugurar la Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico:

un proyecto cooperativo del Ministerio de Cultura y las Comunidades Autónomas cuyo objetivo es la difusión mediante facsímiles digitales de colecciones de manuscritos y libros impresos antiguos que forman parte del Patrimonio Histórico Español.

En Grafosfera la describen con bastante detalle:

La Biblioteca Virtual del Patrimonio Bibliográfico se compone, en principio, de dos series: manuscritos e impresos, a los que se unirán otros materiales especiales en el futuro. Se inaugura con colecciones de los fondos de la Biblioteca Pública del Estado en Soria, procedentes del Monasterio de Santa María de Huerta, de la Biblioteca Pública del Estado en Tarragona, procedentes de los de los Monasterios de Santes Creus y Poblet, de la Biblioteca de Castilla-La Mancha/Biblioteca Pública del Estado en Toledo, procedentes de la colección Borbón-Lorenzana, impresos de la Biblioteca Pública del Erstado en Orihuela y la colección luliana de la Biblioteca Pública del Estado en Palma de Mallorca.

Notable adelanto éste que pone aún más material del aservo bibliográfico español al alcance de cualquier usuario en la red. La delantera se la llevó Google al establecer acuerdo con algunas de las más importantes bibliotecas de Barcelona, por ejemplo. Lo que se busca, en todo caso, es la variedad y la ausencia de monopolio pero sobre todo, y entre otras cosas, una óptima calidad de digitalización y de indexación. Alli quizás estemos hablando de algunas ventajas de Europeana sobre Google. Pero para ello sería necesario un estudio comparativo de cada una de las plataformas.

La noticia en Papel en Blanco

Más sobre libros digitales

Ya que ha estado rondando el tema de los libros digitales en los últimos días, publico acá (ya lo había hecho en Papel en blanco) también este programa de Noticias 4 sobre los libros digitales o e-books, en el que participan intelectuales de la talla de Roger Chartier y José Antonio Millán, relatando su experiencia personal con las ediciones digitales y analizando el futuro del mundo editorial como tal.

Por otro lado, está una lista aparecida en El País de algunos sitios en los cuales pueden conseguirse gratis ediciones digitales de libros clásicos. El articulo se llama Los clásicos se digitalizan y en él hacen referencia a las siguientes páginas:

1) La Asociación de Autores de Teatro

2) Relectura

3) Proyecto Gutenberg

4) Cervantes Virtual

5) Biblioteca de Clásicos Grecolatinos

6) Biblioteca Digital Ciudad Seva

Yo agregaría, de los links que tengo más a la mano:

7) Las referencias que están en Litterarius, que incluyen una biblioteca de obras gallegas.

8) Caosmosis

Por supuesto hay muchas más, pero creo que con estas pueden entretenerse bastante.

Máquina de hacer libros express (Express Book Machine)

Lo veo a través de El Bibliómano , una máquina impresora instalada en la Biblioteca Pública de Nueva York que edita libros "express", específicamente para editar cualquiera de los 200.000 títulos que ofrecen sin copyright. Tarda de 6 a 8 minutos en editar cada ejemplar y puede pagarse con tarjeta de crédito:

Para conocer un poco más sobre el canon al préstamo bibliotecario

Éste es un tema especialmente espinoso, el del canon a los préstamos bibliotecarios, y para entender todas las fibras que toca, me parece adecuado este video (Nota: Intenté pubicarlo acá pero por alguna razón que no comprendo, fué imposible que reprodujera así que les dejo el link. ) que presenta las dos posiciones enfrentadas. Por un lado, hay que entender que se trata de que las bibliotecas (En España, aclaro) deben pagar 20 céntimos cada vez que se presta un libro con lo cual el libro en si pagaría dos veces: cuando se edita y cuando se presta. Argumentan que los usuarios no deben pagar nada ya que son las bibliotecas las que estarán a cargo de hacerlos, sin embargo, cuando se sacan las cuentas, la conclusión es que será cerca de un millón de euros lo que se habrá que pagar en total por este conceptó, dinero que bien podría ser invertido en la adquisión de nuevos ejemplares.

Aprovecho para colocar los links de lo que se ha publicado en Papel en Blanco y otros más.

Práxis del canon bibliotecario


Contra el canon en la biblioteca

No al préstamo de pago en las bibliotecas

A veces no es lo que se pide sino cómo se pide

Nunca fui gran seguidora de Plaza Sésamo pero hoy me tropecé con este video en el que el Monstruo Come-galletas llega a una biblioteca y la verdad es que me he reído mucho.