Recuperando la escritura en la era de la saturación replicante.

Siempre encerrada entre estas cuatro paredes, inventándome mundos para no pensar en esta vida plana, unidimensional, limitada por el fatal rectángulo de la hoja.
Ana María Shua
El título de este post podría o no ser una pregunta y aunque quisiera que fuera una afirmación, para mi es una pregunta que he evitado formularme abiertamente porque sé que (aunque parezca tautológico) solamente puede ser respondida a través e la escritura.
El silencio se ha instalado por largo tiempo en mis ciberescrituras. Las razones han sido múltiples, pero la primera de ellas (luego de la falta de tiempo, lugar común desgraciadamente de nuestros tiempos laborales) ha sido, sin duda, el hastío y la saturación discursiva.
Es fácil instalarse en la comodidad de la repetición, del juego permanente del replicante: el retweet constante de textos que con frecuencia ni siquiera hemos podido leer del todo o el leve toque de un "me gusta" que no trasciende a diálogo. Para la permanenci, Facebook nos permite ahora "guardar" enlaces para recuperarlos más tarde, antes de que se pierdan en el fluir del río de nuestro muro líquido.
Pero hoy me preocupa nuevamente el bloqueo porque más allá de la disponibilidad del tiempo, está también la sensación de que todo ha sido dicho ya, seguramente, por algún otro en algún lugar de la red y que entonces, quizás, no tenga mayor sentido escribir sobre las noticias que me llaman la atención.
El tiempo twitter parece aniquilar la importancia del análisis porque está cada vez más elaborado por una voz colectiva que, sin embargo, también se pierde en la fugacidad de los trending topics. Ya sé, es exagerado pero quizás mi optimismo no esté muy elevado hoy. La reflexión amerita, al menos para mi, de un tiempo extendido poblado de lecturas múltiples que guien, acompañen y alimenten el hilo de mis pensamientos y permitan el análisis.
Recuperar el tiempo de la escritura es recuperar el espacio de la voz interior, repoblando el imaginario del diálogo con el (los, las) otro(s, as). ¿Tiene que ver con el tiempo? Probablemente, pero sobre todo creo que tiene que ver con el silencio en el que dos diálogos interiores se construyen. Hoy por hoy construimos nuestro discurso con el eco disruptivo de los pensamientos de nuestras pequeñas comunidades en red.
¿Cómo impedir que ellos nos aturdan y condiciones nuestra palabra escrita? ¿Cómo pensar más allá de la inmediatez de la emocionalidad y construir un discurso reflexivo y crítico que mire al horizonte y lo dote de algún sentido? Parece un objetivo pasado de moda y, sin embargo, valga la pena insistir. ¿Hay alguien en la sala?




Txetxu dijo
Vale la pena insistir aunque sea acompañdos de todas las dudas.
Comparto totalmente esta reflexión que dejas caer:
Recuperar el tiempo de la escritura es recuperar el espacio de la voz interior, repoblando el imaginario del diálogo con el (los, las) otro(s, as). ¿Tiene que ver con el tiempo? Probablemente, pero sobre todo creo que tiene que ver con el silencio en el que dos diálogos interiores se construyen
25 Junio 2012 | 08:27 AM