Los videojuegos y su impacto sobre los niños: crece la polémica
Blanco o negro: El título de este post reposa en la bandeja de borradores desde la primera semana de enero y hoy me encuentro con la referencia a un nuevo estudio que no hace sino "echar más leña al fuego" en esto de la influencia de los videojuegos sobre el desarrollo y la educación infantil.
No sé si hablar de éste como de un primer escaño preparatorio a lo que estamos viviendo ahora con el incremento de los mundo virtuales, paralelos o metaverse. Pero, al enunciado.
El primer artículo que encontré este año acerca del tema se tituló Videojuegos: ¿adicción que daña o medio que da habilidades? , en él hablan, inicialmente de los efectos negativos de los videojuegos, concentrándose en tres aspectos: social, psicológico y biológico. Todos los estudios que se citan en la primera parte del artículo se centran en la violencia, el desapego a la realidad y el comportamiento adictivo, llegándolo a comparar con la adicción de un alcohólico.
En la segunda parte del artículo, tratan de ilustrar la otra parte del fenómeno e introducen la idea de los juegos educativos y el rol de los padres como controladores de las actividades de sus hijos. Nada demasiado impresionante. Sólo una cita:
En el debate también salió a relucir la responsabilidad de los padres,
cuya tutela y supervisión de los objetos de entretenimiento de sus
hijos fue puesta en entredicho. Para los creadores de videojuegos el
desconocimiento de la tecnología no es un pretexto para abandonar esta
tarea, sino un acicate para evitar consecuencias a futuro.
Videojuegos, vida social y aprendizaje: En el artículo que apareció en Clarín ayer miércoles, tenemos algunos otros elementos que nos acercan a otros espacios de debate, un poco más complejos, menos simplistas, si se quiere.
El artículo se titula: Debaten la influencia de los videojuegos en relaciones sociales y sus posibles aplicaciones educativas, y se basa en las declaraciones de cuatro profesionales acerca del tema de los videojuegos y su influencia en las relaciones sociales y en el aprendizaje. Un desarrollador, un psicoanalísta, una socióloga y un jugador experto que dan sus respuestas al tema de las fronteras entre el entretenimiento y el aprendizaje.
Dos temas, dos citas:
1) Logro de metas:
Cuando un niño o un adulto son participes de un videojuego, ya sea de
rol, supervivencia, deportes o masacre, intrínsecamente va aprendiendo
a superar retos y ha entender la solidaridad como parte de un trabajo.
Sin embargo, la posibilidad de buscarle aplicaciones dentro de la
educación tradicional provoca un choque de distintas narrativas, según
lo explicó Volnovich.
2) Juego y aprendizajes de roL
En tanto, Siri cree en los videojuegos más como medios de
experimentación social antes que educativa. "El ser humano naturalmentejuega para lograr objetivos y adaptarse al mundo en que vive. En esesentido los videojuegos son el medio ideal para entrenarse en lascomplicadas reglas de la vida. Ya sea en el mundo de los negocios, el
social o cualquier otro tipo de entorno.
Para mi es inevitable pensar y recordar Pokemón y la relación ambivalente que tuve en sus inicios por la pasión que mis hijos ponían en ver los capítulos primero y, luego, en jugarlos en múltiples cónsolas. Entendí que había allí un algo más que me enganchaba y era el tema de los valores, aunque siempre me sacudiera el tema de la agresividad, pero me gustaba aquello de la trascendencia de los pokemones (aunque me costó aceptar la evolucion de Charmander a Charizard ;-) ).
Luego vino The Age of Mithologies y allí ya no tuve mayores dudas; mis hijos terminaron sabiendo más de dioses de la antigua Grecia que yo, aunque siempre las enciclopedias, y el abuelo, sirvieron para aclarar dudas.
No todo es color de rosa con esto de los video juegos y la otra cara es la frustración y los controles en el piso y los gritos cuendo algun de ellos no logra pasar de nivel o (ups) "aniquilar" al contrincante o neutralizarlo. A mi tambien me preocupa y, ciertamente, los carga emocionalmente, a veces dura un poco más, a veces menos, pero, por lo que me toca en casa, mis chicos son muy sociables. No es la primera vez que lo digo, y retomo algo que aparece en el segundo artículo:
El niño es el que tiene más vínculo con la tecnología, pero un padre no
puede desentenderse de las actividades del hijo, porque si al rato se
mete en problemas, lo más seguro es que quien tuvo la culpa desde un
principio fue el papá, por no estar atento”, opina Gonzalo Trujillo,
game producer de Digitalmedia TV Entertainment, desarrolladora de
videojuegos en México.
Soy una apasionada de la tecnología. Nunca iría tan rápido como mis hijos, pero me hace feliz acompañarlos ... y aún puedo enseñarle cosas ... y abrazarlos, eso sí, nunca mientras están frente a la cónsola.












dita dijo
ja ja, qué post tan apropiado!
En casa estamos (sans enfant, mais avec les enfants terribles) de videojuegos. Yo estoy muy dividida, me parece que el efecto que tiene en mí es bastante devastador. Reconozco los síntomas de adicción, y al final de una sesión (que, debido a la diferencia en tiempo libre, es en promedio mucho más corta que en el caso de jóvenes y niños) estoy simultáneamente agotada y "wired" (cómom carrizo se dice eso en castellano?). Con un regusto a tiempo perdido y sintiéndome asocial. Pero a la noche siguiente, zás, terminamos jugando de nuevo.
PERO no creo que el videojuego sea el culpable. El mismo proceso puede ocurrir con un libro, con la tele (o, en los destelevisados, YouTube), con cualquier cosa que nos mantenga ocupados de forma aislada, y, quizás, lejos de la realidad. Que la verdad es que la lectura individual de un libro no se presta a más socialización que un juego de video. Se hace igualmente difícil el abrazo.
Entonces, por qué me siento peor que cuando leo un libro? Quizás me atrape más fácilmente?
Y, Ciberescrituras? No es igualmente adictiva? Habrá que ponerle una advertencia... ;-)
22 Febrero 2007 | 07:34 AM