Mundo real, mundo blog

Entre las múltipes ventanas que tengo abiertas, tengo una entrada de Zinnia Martinez en su blog Periodismo Interactivo que se titula El ritmo real y el ritmo blog donde comienza cuestionándose lo que a todos nos ha pasado y nos pasa: la falta de tiempo para mantener el blog, para escribir sobre lo que nos interesa y no sobre cualquier cosa. ¿Qué es lo verdaderamente honesto con respecto a nuestra bitácora?
Hay días en los cuales no hay mucho acerca de lo cual escribir, otros días, por el contrario, hay mucho, pero no tenemos el tiempo y, otros días, hay mucho, tenemos el tiempo pero no estamos en el mood como para escribir mucho o bien. Siento que ayer era uno de esos días para mi. Hoy uno de los de poco tiempo, pero no quería cerrar sin escribir esta breve entrada que no es más que pensamientos en "alta voz digital".
Para mi, y creo que ya lo decía, el blog tiene una presencia cada vez más grande en mi vida y si a algo me resisto es a que sea "un peso" una obligación. Lo disfruto, por un lado y, por otro, resulta una herramienta fabulosa de creación pero, sobre todo de intercambio. Pero, ¿cuál es la relación con la vida real? ¿Es algo distinto, otro, separado de lo que soy y hago en la cotidianidad? Cada vez menos... afortunadamente porque cada vez más comparto el hecho de que lo tengo y mantengo, que es parte de mis actividades y lo lindo es que me lo respetan. En las vacaciones, por ejemplo, era divertida la frase: "vamos a llevar a mamá al cyber para que escriba en su blog". Lo que quiero decir con eso es que ... bueno, no sé, es la manera en la que lo estoy viviendo y valorando. Mundo real, mundo virtual, es el mismo tema. Como lo virtual toma y ocupa parte de mi vida real, y (¡ojo!) visceversa. Lazos reales, lazos virtuales: ¿qué tal reales son los virtuales y qué tan virtuales son los reales? Mucho por reflexionar... y escribir, al respecto. Me gusta el tema.
Pasan los minutos que le robo al tiempo real, debería estar en camino ya... Feliz día...







Jose dijo
Soy nuevo en esto y, la verdad, llega a engancharte. Muchas ideas. Poco tiempo. Ganas de comunicar. Gran satisfacción al recibir un comentario a un artículo. Siempre relacionando mundo real y virtual. Es el mismo mundo, sin duda.
14 Septiembre 2006 | 09:06 PM